Cuidado de manos para gimnastas

Cómo proteger las manos de una gimnasta

Las manos sufren mucho cuando una gimnasta entrena barras. La fricción puede provocar callos, ampollas, rozaduras y dolor que termine limitando repeticiones.

Callos, ampollas y rozaduras en barras

Los callos aparecen por fricción repetida. Pueden ser normales en entrenamientos frecuentes, pero si duelen, se abren o impiden entrenar, conviene revisar técnica, carga de entrenamiento, talla y material.

Las ampollas o heridas abiertas requieren más prudencia. Si hay infección, sangrado, dolor persistente o dudas, consulta con la entrenadora y con un profesional sanitario.

Rutina simple después de entrenar

  1. Lavar y secar bien las manos.
  2. Revisar zonas de dolor, callos o piel levantada.
  3. Dejar secar las calleras al aire antes de guardarlas.
  4. No guardar calleras húmedas o enrolladas.

Preguntas frecuentes

¿Cómo prevenir callos y rozaduras en barras?

Elige bien la talla, estrena las calleras de forma progresiva y guarda el material seco después de entrenar.

¿Qué hacer si hay ampollas o heridas?

Si hay herida abierta, infección, sangrado o dolor persistente, consulta con la entrenadora y con un profesional sanitario.

¿Las calleras evitan todos los callos?

No. Ayudan a reducir fricción, pero también importan la técnica, la carga de entrenamiento y la talla.

Revisa la guía de tallas o mira las calleras de gimnasia artística.